Meta 1: Determinantes de la personalidad:
La personalidad la desarrolla cada
persona por medio de la socialización. El hombre es: como los demás hombres,
como algunos hombres y como ningún hombre. Es decir, que tiene características
comunes con otros y características diferentes, dependiendo del medio físico,
cultural, social y ambiental en que se desarrolla. La manera en que cada
persona se desenvuelve depende de sus experiencias y la exploración de su
medio. Esta adaptación depende de la protección mutua en la vida social. Todas
las personalidades experimentan satisfacción o privación, dependiendo de si son
frustrados o no por diversos factores.
Hay 4 determinantes:
-
Constitucional: en este se reconoce que la herencia
biológica es de suma importancia en la formación y moldeo de la personalidad.
-
Grupo social: este abarca los aspectos de la personalidad
que son aprendidos, con un tinte cultural. El individuo puede necesitar la
respuesta de otros, al no sentir que pueda defenderse a sí mismo.
-
Papel: Parte de las determinantes de grupo social aplicadas
como capas por las que atraviesan la mayoría de grupos sociales. La disposición
para que en una situación determinada se represente su personalidad total es
casi universal.
-
Situacional: En este se incluye sucesos que pasan una vez y
sucesos que pasan muchas veces. Las situaciones dependen del sentido de
pertenencia que tenga el individuo del grupo.
Interdependencia de las determinantes.
La cultura y la personalidad tienen
la misma relación que hay entre biología y personalidad. Es decir, la cultura
también tiene influencia en la personalidad ya que el individuo es un miembro
de un grupo organizado.
Entre sus similitudes podemos
mencionar que son imputables a regularidades ambientales y biológicas. También,
se estrechan a través de los límites de grupo y de papeles pero son igualmente
comprensibles dentro del armazón que corresponde a la formación de la
personalidad.
Sus diferencias son debido a
variaciones en su equipo biológico y en la totalidad del ambiente al que deben
ajustarse. Se atribuyen a procesos sociales y culturales claramente uniformes.
Herencia biológica:
Esta proporciona la materia prima de
la personalidad. Se puede moldear de distintas maneras.
Dentro de las similitudes biológicas
están las manos, los 5 sentidos, glándulas sexuales, cerebro. Las complejas
pueden explicar por qué algunas personalidades y comportamientos son similares.
Dentro de las diferencias puede
entenderse que la herencia biológica es única. Nadie tiene las mismas
características físicas heredadas.
Maduración biológica y personalidad:
Algunos tipos de aprendizaje pueden
ser alcanzados sólo cuando se llega a una edad o maduración determinada.
Referente a las características
físicas de las personas, depende mucho de la sociedad en la que se encuentre.
Según las referencias o creencias que se tiene en esa sociedad, las
características físicas se convierten en un factor del desarrollo de la
personalidad. Las personas tienden a hacer lo que los demás esperan que haga.
Determinantes sociales de la personalidad:
- La familia: las circunstancias
y dinámicas familiares influyen de gran manera en el desarrollo de la
personalidad.
- Relaciones interpersonales: ya
que a través de estas, la persona obtiene refuerzos sociales de su entorno
y lo ayuda a adaptarse de mejor manera. Si no se tienen estas relaciones
puede ser una persona aislada, rechazada y limitada.
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